
Hace un par de días asistí al concierto de clausura de la actual temporada de la
Orquesta Barroca de Sevilla, en la sala Joaquín Turina. En esta ocasión, este broche final estaba reservado a la
joven OBS, nacida en el año 2009 y dirigida por Valentín Sánchez, que se nutre de jóvenes estudiantes de entre doce y diecisiete años.
Hubo para mí dos cosas destacables de la velada. La primera, la calidad musical de los chicos, aunque eso no me sorprende al no ser esta la primera vez que les oigo. Naturalmente, el planteamiento orquestal no acaba de resultar maduro en términos de matices y expresión, aunque quizá parte de la “culpa” la tenga una dirección tal vez incluso demasiado centrada en transmitir más vitalidad y fuerza que poesía. Donde se vio más claramente fue en el Concerto grosso de Corelli, que aunando lo mejor y lo menos bueno de la joven